Crónica del homenaje de los Jueves Flamencos de Fundación Cajasol a la mecenas con la actuación de Milagros Menjíbar, José de la Tomasa, Calixto Sánchez, José Luis Postigo y Eduardo Rebollar

“Gracias, gracias y gracias”. Así selló el presidente de Fundación Cajasol, Antonio Pulido, las palabras con las que introducía el acto de homenaje a Cristina Heeren. El agradecimiento lo continuó Manuel Herrera, director artístico de los Jueves Flamencos, ciclo que estrenaba así sus distinciones a personalidades relevantes del ámbito jondo tras diecisiete ediciones programando flamenco semanalmente en Sevilla. “Lo que más admiro es su visión de futuro hace 20 años, antes de que el flamenco fuera declarado Patrimonio de la Humanidad y adelantándose a las instituciones públicas”, expuso el ex-director de la Bienal de Flamenco. Añadió a su discurso que la homenajeada “pensó que a los aspirantes a profesionales del flamenco había que darles conocimiento y técnica”, para lo cual formó un equipo docente en el que estuvieron los recordados Naranjito de Triana, Manuel Soler y Paco Taranto, y en el que están maestros como los cinco protagonistas de la gala. Subrayó el talante internacional de su escuela, “que extiende sus ramas por el mundo”. Y concluyó que su gran aportación es lograr que su proyecto educativo sea “para crear artistas y personas que interpreten el arte”.

Manuel Curao, periodista y crítico de flamenco de Canal Sur Radio, tomó la palabra para hacer una hermosa semblanza de Cristina Heeren, centrándose en los aspectos más personales de su biografía. Tomando el título del primer espectáculo que produjo ‘El flamenco es vida’ como punto de partida y motivo, recordó su llegada a Andalucía, su vida en el cortijo de Íllora, su inmersión en el flamenco de los festivales y las peñas, su establecimiento en Sevilla en los 80, el nacimiento de la idea de la Fundación grabando un disco en Biarritz, los recelos de la capital andaluza, la aspiración al reconocimiento oficial de los estudios de su escuela… Y dejó en el aire “lo que está por venir en la calle Pureza”. Tras la proyección del teaser del documental ‘Escuela de Flamencos’, que indaga en la historia de la Fundación y en su día a día, fue el momento de los agradecimientos de la mecenas. Cristina Heeren dijo que “reconocimientos como este de la Fundación Cajasol, tener a artistas como Manuel Lombo arrasando, a jóvenes artistas trabajando en el Ballet Nacional de España, el Ballet Flamenco de Andalucía, compañías privadas y tablaos, me hacen sentir muy satisfecha”. Y aún más, poder “compartir este honor con los que han estado conmigo desde el principio, que son los artistas que están detrás calentando para actuar”. Después de preguntarse cómo “se fiaron de mí para llevar a cabo esta locura”, les auguró una magnífica gala.

Y así fue… además de emotiva. El primero en salir al renovado escenario del teatro fue Calixto Sánchez, volviendo de su retiro para tan especial ocasión. El mairenero cantó por malagueñas, soleá, tientos y alegrías, acompañado a la guitarra por Eduardo Rebollar. A continuación, lo hizo José de la Tomasa con el toque de José Luis Postigo, cantando por levante, soleá, bulerías y un sentido epílogo por tonás. Y culminó la gala Milagros Menjíbar junto a los cantaores Juan Reina y Manuel Romero, y el guitarrista Rafael Rodríguez. La maestra bailaora dio lecciones no sólo de escuela sevillana -como hace cada día en las aulas de la Fundación Cristina Heeren-, por mor de su ya clásica cantiña con bata de cola, sino de cómo volar usando la inspiración.  

por Silvia Calado


GALERÍA DE FOTOS © Cajasol.es         

Homenaje a Cristina Heeren en los Jueves Flamencos de la Fundación Cajasol

FUNDACIÓN CRISTINA HEEREN. 2014 ©
TÉRMINOS LEGALES / CONTACTO / FACEBOOK / TWITTER / YOUTUBE / SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN